
Entrando en el pueblo la primera cosa que nos sorprende es su calle principal que lleva a la fábrica y en fin al cementerio, indicando un destino ya asignado a sus gentes y difícilmente modificable. Este venía impartido en la escuela que tenía la función de formar técnicamente a los futuros trabajadores.
Sus casas, completamente ordenadas formando líneas paralelas, son de inspiración inglés y tienen huertos o jardines. También encontramos algunas villas que fueron construidas más tarde, elegantes y encantadoras, estaban asignadas a los directores y a quien tenía un papel más importante en la fábrica.

Las calles del pueblo llevan a la fábrica de la que destacan sus altas chimeneas, símbolo de su poder y advertencia para quien llega desde afuera. Esta se coloca al lado del río y del castillo de la familia Crespi. De frente encontramos la escuela y la iglesia (perfecta copia de la de Busto Arsizio). Las casas del médico y del cura vigilan la aldea desde lo alto.
En este pequeño pueblo obrero también existía un lugar recreativo para después del trabajo y que ofrecía varias actividades, ¿pero tenían elección?
Web Oficial/villaggiocrespi.it



0 Comentarios en “Crespi d’Adda, un pueblo obrero cerca de Milán (3)”