En Milán, una de las capitales mundiales de la moda, puedes aprovechar tus vacaciones para adquirir algún complemento especial y diferente, Por ejemplo, en la Vía Lomazzo 11, está la tienda de Granievaghi. En ella podrás encontrar un mundo de pequeñños accesorios de concha, cristal, cerámica… ¡y hasta dulces!.
En el taller de Granievaghi se experimenta constantemente con nuevos materiales para construir piezas frescas y sorprendentes. Perlas de cristal de colores, cáñamo, flores, bayas, conchas marinas, pequeños trozos de cerámica… todo moldeado con buen gusto, sencillez y mucha imaginación. Colgantes, pulseras, brazaletes… que se inspiran en los recuerdos infantiles, los juegos, y que han recabado un gran éxito en sus ya más de quince años de trayectoria, ya que abrió sus puertas en 1992 de la mano de Silvia Corti.
La visita al taller es en sí misma una experiencia, no sólo por el amplio muestrario multicolor que se abre ante nuestros ojos, sino porque existe la posibilidad de que las creadoras hagan una joya personal para nosotros. La oferta, además, se completa con una coleción de juguetes y una línea de exquisita y mágica ropa infantil.
El taller de Granievaghi está abierto los lunes de 10:30 a las 19:30 de la tarde. De martes a viernes, tiene un horario ininterrumpido de 10.30 a 19:30, los domingos está cerrado y los sábados de 10:30 a 13 horas y de 14 a 19:30 horas.




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